Los seguros son un agujero silencioso en muchos presupuestos familiares. Se renuevan solos, suben poquito a poco, casi sin que te des cuenta. Lo peor es que algunos cubren cosas tan improbables que, si sumas lo que pagas año tras año, acabas gastando más de lo que jamás te devolverían. Si te paras a mirar con calma lo que tienes contratado, te aseguro que puedes ahorrarte entre 300 y 800 euros al año. Y lo mejor es que no vas a perder ni un ápice de esa protección que de verdad necesitas.
Los seguros que te quitan de líos gordos (y de los otros)
El seguro del hogar (el multirriesgo) es una de esas cosas que, sí o sí, deberías tener. Da igual si la casa es tuya o vives de alquiler. Te protege de un incendio, una fuga de agua, un robo… y de la responsabilidad civil. Si la vivienda es tuya y tienes hipoteca, el de continente (la estructura) te lo suelen pedir. El de contenido (tus cosas dentro) te lo recomiendo de corazón. Si alquilas, uno de contenido y responsabilidad civil, que cuesta entre 80 y 150 euros al año, te puede librar de un buen marrón si, por ejemplo, una tubería tuya inunda al de abajo.
Aviso: Esto no es asesoramiento financiero. Son experiencias y aprendizajes personales. Para decisiones concretas, consulta a un profesional.

A ver, el seguro de salud no es que te obliguen si ya tienes la sanidad pública. Pero si tienes ciertos ingresos o vives en una ciudad grande donde las esperas son eternas, pues resulta que sí le puedes sacar partido. Los precios, ojo, son un mundo: un chaval sin problemas de salud puede pagar 50 euros al mes, mientras que alguien de más de 55 años puede irse a los 200 euros o más. Siempre, siempre, compara antes de firmar. Y no te olvides de mirar los copagos, qué te excluyen y qué médicos incluye el cuadro.

El seguro de vida solo es de verdad necesario si hay gente que depende de tu sueldo para vivir (piensa en hijos pequeños o una pareja sin ingresos propios). Si estás solo y no tienes a nadie a tu cargo, no le veo mucho sentido. Si tienes hipoteca, el banco te lo puede pedir. Pero, ojo, no estás atado a contratarlo con ellos. Busca por fuera, que casi seguro te saldrá más barato.

Los seguros que tienes que mirar con lupa (y con calculadora)
El seguro del coche. Sí, el de responsabilidad civil es obligatorio, no hay escapatoria. Pero todo lo demás, ya es cosa tuya. Un seguro a todo riesgo, por ejemplo, solo compensa si el coche es nuevo o vale más de 15.000-20.000 euros. Si tu coche tiene más de 5-7 años y su valor de mercado es bajo (menos de 8.000 euros), pagar un todo riesgo es, muchas veces, tirar el dinero. Si te lo destrozan, lo que te pagarían no cubriría ni de lejos lo que has ido soltando en primas. Haz la cuenta: si tu coche vale 5.000 euros y el todo riesgo te sale por 900 al año, en poco más de cinco años ya habrás pagado más de lo que vale el propio coche. ¿Te compensa?
Este, el de decesos, el del entierro y el funeral, tiene su lógica para gente mayor con pocos ahorros. Pero si eres joven y tienes un buen fondo de emergencia, es un gasto que te puedes ahorrar. Un funeral en España ronda los 3.000 a 7.000 euros. Si tienes esa cantidad disponible en tu fondo de emergencia o en cualquier cuenta, un seguro de decesos, sinceramente, no te aporta nada nuevo.
Los seguros que, con toda probabilidad, te sobran
El seguro de protección de pagos de tarjeta de crédito es una joya para el banco, pero un dolor de cabeza para ti. Te cobran un porcentaje del saldo cada mes, y las letras pequeñas, esas que nadie lee, suelen hacer casi imposible que cobres si lo necesitas. Si te quedas sin trabajo, tienes el paro. Si sufres una incapacidad, tienes tu prestación. Este tipo de seguros casi siempre duplica coberturas que ya tienes por otros lados.
Los seguros de garantía extendida de electrodomésticos y electrónica que ofrecen en las tiendas son otro clásico que rara vez compensa. Los datos lo dejan claro: la probabilidad de que un cacharro se estropee entre el segundo y el quinto año (que es lo que suelen cubrir) y que la reparación supere lo que pagaste por el seguro es muy, muy baja. Para más inri, la Ley de Garantías española ya te cubre dos años con el fabricante. Así que, ¿para qué pagar más?
Las tarjetas de crédito suelen incluir un seguro de viaje básico. Cubren cancelaciones, equipaje, asistencia médica… lo que suelen ofrecer los seguros que contratas aparte. Echa un vistazo a lo que te ofrece tu tarjeta antes de soltar un euro más por duplicar algo que ya tienes.

Ahorrar en seguros sin quedarte al descubierto: el arte de la picaresca (legal)
Renegociar los seguros al vencimiento es de los ejercicios más rentables que conozco. Las aseguradoras son como los operadores de telefonía: las mejores ofertas, casi siempre, son para los que llegan nuevos. Así que, un mes antes de que te venza, coge una oferta de la competencia y llama a tu compañía. Verás cómo, la mayoría de las veces, te bajan el precio un 10-20% sin moverte de sitio.
Aumentar la franquicia (esa cantidad que pones tú antes de que la aseguradora cubra el resto) te puede bajar la prima una barbaridad. Imagina: si en el seguro del hogar subes la franquicia de 150 a 600 euros, el ahorro puede ser del 20-30%. ¿Merece la pena el riesgo? Si eres de los que no ha dado un parte por un golpe tonto en diez años, una franquicia alta es, numéricamente hablando, tu mejor opción.

Dudas que me habéis preguntado (y que me he preguntado yo mismo)
¿Puedo contratar el seguro del hogar con una aseguradora diferente a la del banco?
Absolutamente, sí. Los bancos no te pueden obligar a contratar el seguro con ellos para darte la hipoteca, eso es ilegal. Te pueden intentar ‘convencer’ con alguna bonificación en el tipo de interés, pero la decisión es tuya. Compara, por favor. Los seguros de los bancos suelen ser entre un 20% y un 40% más caros que los de cualquier aseguradora independiente.
¿Qué cubre realmente el seguro de responsabilidad civil?
Cubre los daños que, sin querer, causes a otras personas. Piensa en que inundas al vecino de abajo, tu perro muerde a alguien o se cae una maceta de tu balcón. Normalmente viene incluido en el seguro del hogar. Si no tienes uno, puedes contratarlo suelto por unos 30-50 euros al año. Créeme, merece la pena.
¿Merece la pena el seguro de coche a todo riesgo con franquicia?
El todo riesgo con franquicia es un término medio inteligente. Te cubre los daños gordos y, a la vez, el precio es bastante más bajo que el todo riesgo ‘puro’. Esos 300-500 euros de franquicia, que es lo habitual, los pones tú en golpes pequeños, sí. Pero la aseguradora se encarga de lo que pase de ahí. Compensa.
¿Cómo sé si estoy pagando demasiado por mis seguros?
La clave es comparar, al menos, una vez al año. Tienes comparadores online como Acierto, Rastreator o Kelisto que te dan un montón de precios de golpe. Si ves que lo que te ofrecen es un 15-20% más barato que lo tuyo, ya sabes: es hora de negociar o, directamente, de cambiarte. Una tarde al año, créeme, merece la pena sentarse y revisar todos tus seguros. El tiempo que inviertes se traduce casi siempre en cientos de euros que se quedan en tu bolsillo.





